Agradecimientos y Testimonios
Nosotras, sus sobrinas Bernardita y Joanna, queremos recopilar documentos, testimonios y recuerdos, que no queden dispersos, ni abandonados.
Si tienes algo que aportar comunicate al mail:
humberto.guzman.rubio@gmail.com
Nos enseñaste que la fe se vive defendiendo la dignidad de los más vulnerables y caminando siempre del lado de la justicia. Seguiremos tu enseñanza: mantener el corazón abierto, incluso en los tiempos más difíciles, y no perder nunca la esperanza de un mundo más humano y fraterno. Gracias por tu ejemplo, tu compromiso y tu amor. Tu legado permanecerá vivo en quienes tuvimos la bendición de conocerte.
Familia
Tiempos de dolor, tiempos de esperanza. Así se titula el libro que recoge tus acciones y pensamientos en los días más oscuros de la dictadura. ¿Humberto Guzmán, Pepe o el Tío Pepe? Para muchos de nosotros fuiste un imprescindible. Gracias Pepe.
Familia
Humberto fue sacerdote y un valiente defensor de los estudiantes, académicos y funcionarios perseguidos, detenidos y torturados durante la dictadura… Hacemos extensivas nuestras más sinceras condolencias a sus familiares, amigos y seres queridos en este difícil momento. Se despide con especial atención.
USACH- Ingeniería Eléctrica
Querido “tío”, gracias por tu presencia discreta y coherente que transmite la fuerza profética del Evangelio. Gracias por tu paciencia e imperativa impaciencia por la justicia. Gracias por tu bondad a toda prueba. Un abrazo, estamos juntos.
Roberto
“Fue un Guerrero”.
Cuidadora
Creo que vivimos tiempos muy difíciles en los cuales incluso cuesta hablar de lo que uno piensa o siente. Hay épocas en las que la oscuridad nos llega de golpe… llega disfrazada de sentido común… Creo que vivimos una de esas épocas en la que la empatía es llamada debilidad… La solidaridad es llamada ingenuidad y la justicia social es llamada ideología. …Que no nos roben la esperanza, que no nos roben la memoria, que no nos roben la capacidad de imaginar un futuro mejor.
Familia
Querido tío Pepe. Nos enseñaste que la fe se vive defendiendo la dignidad de los más vulnerables y caminando siempre del lado de la justicia. Seguiremos tu enseñanza: mantener el corazón abierto, incluso en los tiempos más difíciles y no perder nunca la esperanza de un mundo más humano y fraterno. Gracias por tu ejemplo, tu compromiso y tu amor.
Familia
Gracias tío Pepe, por todo tu amor y la enseñanza hasta el último momento. El respeto en el trato al adulto mayor, la no discriminación por la edad y la dignidad en la atención médica. La altura moral frente a las decisiones más difíciles, donde el cariño se muestra en el día a día. Tuviste que vivir un vía crucis, “el vía crucis del guerrero sacerdote” enfrentando maltrato que se inició en la atención clínica. Un abrazo amoroso.
Familia
Vuela alto querido tío Pepe, gracias por tu amor, tu ejemplo y tu presencia en nuestras vidas. Descansa en Paz. Con cariño.
Familia
Humberto, recuerdo tu figura siempre tranquila, serena y amable. Agradezco infinitamente toda la sabiduría que nos regalaste, tu mensaje siempre inspirado en el amor, la justicia, un hombre que dedicaste tu vida a la construcción del Reino en la tierra, gracias por tu vida.
Pastoral Usach
Que te vaya bien, tío Pepe. Gracias por lo que nos enseñaste. Te quiero. Fuiste una gran persona llena de bondad, te queremos.
Familiares
Padre: Así te llamamos y nos demostraste a través de tu vida que merecía ser llamado así, generoso, servicial, atento, lleno de sabiduría, que generosamente la compartiste con todos. Recuerdo tu caminar pausado, tu mirada dulce, gracias a Dios por habernos puesto en tu camino. Gran hombre.
Comunidad , Lo Prado
Padre Humberto, siempre has estado en nuestro corazón, recordamos siempre tu bondad y ejemplo de vida. Su entrega fue siempre generosa. Su paso por esta tierra ha dejado una huella imborrable en los corazones de quienes tuvieron la suerte de conocerlo. Ahora este pastor estará cuidando sus ovejas desde el cielo. Mi más sincera condolencia a su familia.
Capilla Alberto Hurtado, Lo Prado
Gracias tío Pepe, por todo tu amor y la enseñanza hasta el último momento. El respeto en el trato al adulto mayor, la no discriminación por la edad y la dignidad en la atención médica. La altura moral frente a las decisiones más difíciles, donde el cariño se muestra en el día a día. Tuviste que vivir un vía crucis, “el vía crucis del guerrero sacerdote” enfrentando maltrato que se inició en la atención clínica. Un abrazo amoroso.
Familia
Querido Humberto, gracias por tu sencillez y valentía. Descansa con el Padre que adorabas tanto.
Pastoral USACH-UTE
Querido Padre Humberto: Tantos recuerdos y tanto que agradecer porque nos enseñó, a través de su ejemplo de humildad, a conocer a Jesús cercano y amoroso. Siempre estará muy presente en nuestra Comunidad de hermanos, aquella que acompañó hace más de 30 años en la parroquia Cristo de Emaús. Nuestra oración está con usted siempre.
Comunidad, Cristo de Emaús
Estimado y gran amigo Padre Humberto. Mi sentido y dolor más profundo en mi corazón, que el Señor te recompense todo lo bueno que hiciste por tu iglesia y especialmente a tu pueblo sufriente. Gracias por tus enseñanzas, que siempre las llevo y las comparto. Adiós Querido Padre.
Comuidad, Cristo de Emaús, Lo Prado
Padre: Así te llamamos y nos demostraste a través de tu vida que merecía ser llamado así, generoso, servicial, atento, lleno de sabiduría, que generosamente la compartiste con todos. Recuerdo tu caminar pausado, tu mirada dulce, gracias a Dios por habernos puesto en tu camino. Gran hombre.
Comunidad, Lo Prado
Soy una privilegiada por haber caminado durante 7 años con Humberto Guzmán. Me acogió, me dio trabajo y me apoyó en todo momento. Dentro de mi alma sembró el amor infinito por Dios, nuestro creador, y aprendí que ser un servidor de nuestros hermanos es la razón de esta vida. Jamás podré olvidar su silencio frente al conflicto y su actuar frente al servicio y necesidad de otros. Las colectas para ayudar a los que no podían pagar sus matrículas marcaron mi vida y dejaron tal huella que hoy mi liderazgo es en mi comunidad, siempre conservando los verdaderos valores de Justicia y libertad. Hasta Siempre.
Amanda
Hola, querido padre Humberto. Me conociste un día, a 2 días de nacida, me rescataste junto a mi madre de la clínica donde nací. Manejaste y lograste esquivar a la DINA. Nos dijiste dónde nos escondíamos. Después fuiste por mi hermano. Gracias Padre.
P.
Querido. Padrecito. No me cabe la menor duda que las puertas del cielo están muy abiertas para ti, para mí eres un Santo Completo. Sé que el cielo ha ganado un gran ser humano. Gracias por consolarme en un momento difícil de mi vida. Amor eterno para ti.
Jeanette
Un abrazo hasta el cielo. Mi recordado Padre Humberto G.
NR
Agradezco a Dios por Humberto, por haberlo conocido en tiempos tan difíciles, porque fue un guía espiritual, pero por sobre todo de formación humana. Humberto me hizo conocer a Cristo presente. Me acercó a Dios y lo vivencié en el actuar. Gracias Humberto, por haber estado en los momentos de nuestra vida. Humberto nos casó y bautizó a nuestro primer hijo. Humberto fue nuestro guía, gracias por tu vida.
Pastoral UTE, 1986, 1989
Humberto para mí fue un guía, un ejemplo. Tu fe me dio fortaleza y tu ejemplo, sabiduría. Una buena y gran vida. Gracias por todo. Padre Humberto.
Carlos
Pepe querido, te quiero dar las gracias por todo lo que nos diste eres un santo, aunque tú no quieras que te lo diga pero han sido tantas las cosas que nos diste como familia así que te agradezco de corazón. Tú sabes todo lo que quisiera decirte, me cuesta ponerlo en un papel. Te quiero.
Familia
Humberto, eres parte de mis más queridos recuerdos de mi paso por la USACH. Siempre te recordaré.
Ex Alumno
Mi querido Humberto, me cambiaste con tu mirada y acción solidaria, de lucha frente a tanta injusticia. Eres uno de los imprescindibles. Que el tatita Dios te reciba como mereces.
Comunidad
Hoy no hablamos desde una sola voz.
Hoy habla una comunidad entera.
Hablan generaciones, historias, heridas, aprendizajes, afectos.
Hablan quienes lo conocieron de cerca y quienes lo conocieron por su obra.
Hablan quienes fueron acompañados, sostenidos, defendidos, formados, consolados.
Hoy, en esta despedida, Humberto vuelve a nosotros a través de nuestras propias palabras.
Comunidad USACH-ex UTE
Lo que aquí se reúne no es un conjunto de recuerdos aislados:
es un relato coral, un mosaico vivo donde su vida aparece refractada en múltiples conciencias.
Cada testimonio es una pieza, y juntas forman la imagen de un hombre que marcó rutas, sostuvo esperanzas y dignificó vidas.
Comunidad USACH-ex UTE
Quienes hablan de él lo recuerdan valiente, abnegado, ético, apacible, sonriente, firme sin estridencias, coherente sin descanso.
Dicen que fue padre en tiempos de dictadura, cuando la Pastoral era un refugio y un riesgo, un pedazo de cielo en medio del terror.
Dicen que fue maestro, que enseñó a acompañar, a discernir, a sostener comunidades, a no abandonar la vida herida.
Dicen que fue hombre bueno, de esos que devuelven la fe en la humanidad cuando la historia parece negarla.
Comunidad USACH-ex UTE
Algunos lo recuerdan como guía espiritual, otros como compañero de lucha, otros como hermano mayor, otros como amigo que devolvía risas y energías en días oscuros.
Para muchos, su presencia marcó un antes y un después.
Para otros, su palabra fue orientación en la opción cristiana y antifascista.
Para tantos, su sola existencia fue consuelo, fuerza y esperanza.
Comunidad USACH-ex UTE
Y entre estas voces, resuena también la de Naya, que nos recuerda con sencillez y hondura:
“Recordado Padre Humberto, agradezco al Señor tu presencia en la vida de los que ya partieron, en la de los que hoy no pudieron estar aquí, y en la de todos los presentes que tenemos la esperanza de volvernos a reencontrar en su Reino.”
En sus palabras se condensa la gratitud de muchos: la certeza de que su vida tocó vidas, y de que su memoria sigue siendo compañía.
Comunidad USACH-ex UTE
Su historia se entrelazó con la historia del país:
acompañó a perseguidos, sostuvo a jóvenes, registró nombres, defendió dignidades, arriesgó la suya.
Y lo hizo con una humildad que desarma, con una espiritualidad pública que no se escondía, con una fe que se hacía carne en la universidad, en la calle, en la historia.
Comunidad USACH-ex UTE
Hoy, en este día de despedida, no lo recordamos para dejarlo atrás.
Lo recordamos para traerlo al centro, para reconocer que su legado sigue vivo en quienes aprendieron de él a ser mejores personas, mejores cristianos, mejores compañeros de camino.
Lo recordamos para decirle gracias:
por su valentía, por su ternura, por su coherencia, por su sonrisa tranquila,
por su manera de estar, de escuchar, de sostener, de creer en la dignidad humana.
Comunidad USACH-ex UTE
Lo recordamos para afirmar que su vida sigue fecundando la nuestra,
que su memoria es tarea,
que su ejemplo es llamado,
que su presencia permanece en cada gesto de justicia, en cada acto de cuidado, en cada comunidad que se acompaña.
Comunidad USACH-ex UTE
Hoy lo despedimos, sí.
Pero también lo restituimos, lo honramos, lo reconocemos como parte esencial de la historia que compartimos.
Y en esta memoria coral, Humberto vuelve a estar entre nosotros,
como estuvo siempre:
humilde, firme, luminoso, profundamente humano.
Que descanse en la paz del Padre.
Y que su vida siga siendo para nosotros un camino.
Comunidad USACH-ex UTE
No puedo sino alegrarme imaginando como el estará de feliz con su Pascua. A los que quedamos sobre la tierra nos queda abrazarnos largo y cálidamente para reconfortarnos en su vuelta a la tierra y a su creador.Daniel
Fue un ejemplo de vida. Intachable con una profunda entrega de valores cristianos. Siempre al servicio de los más desprotegidos, con una gran capacidad de empatía y sentido de humanidad. Que su alma descanse en paz.
Francisco
Sí sólo hubiese sido el 0,1 % de valiente, mesurado, directo y consecuente de lo que fue Humberto yo sería extraordinario. Un gran ser, de los que hoy, se necesitan cada día más. Él está compartiendo su sabiduría con los que partieron antes.
Patricio
Recordado Padre Humberto, agradezco al Señor tu presencia en la vida de los que ya partieron, en la de los que hoy no pudieron estar aquí, y en la de todos los presentes que tenemos la esperanza de volvernos a reencontrar en su Reino.
Naya
Gracias, Humberto, en nombre de una familia que comenzó a crecer a partir de la bendición que entregaste a una joven pareja de universitarios.
Gracias por todo. Descansa en paz.Myriam y Jorge
Lamento mucho la partida del padre Humberto, creo que a todos nos dejó una importante semilla de sabiduría y humildad. QEPD.
Fernando
Querido Humberto te reconozco como un hombre sencillo, de corazón humilde, con una capacidad de servir sin medida y de un amor profundo por el Padre. Tu legado quedó en los corazones de quienes acompañaste. Descansa en la presencia de tu padre tan querido
Tere C.
Qué tristeza que una persona tan especial ya no esté con nosotros, fue ejemplo para todos. Para mí en especial es una persona muy querida
Mónica F.
Un honor y un privilegio haber compartido con él esos tiempos tan difíciles para todos/as, especialmente para nosotros/as los jóvenes de entonces.
Elsa
Humberto Guzmán sacerdote silencioso y comprometido con el alma, a la batalla del hombre por esta transformación necesaria hacia una sociedad de hermanos, ha fallecido y es hoy en tiempos de we tripantu: seguirá ayudando a la renovación de cada año de la tierra y con ella del humano. Gracias Humberto por esta ayuda.
Pancho
¡Un gran maestro! Pertenecí a la Comunidad de Base que él dirigió en la Pastoral Universitaria. Su palabra y sus consejos siempre nos orientaron y apoyaron, en nuestra opción y acción cristiana y antifascista contra la dictadura
Mauricio
Un gran hombre, comprometido con la lucha del pueblo y los derechos humanos. Un honor haberlo conocido y gratitud por su apoyo en tiempos de represión
Manuel
Fue de una resiliencia y consecuencias heroicas, un dignificador de vidas atropelladas, un enamorado del caminar de Jesús de Nazaret a quien seguía desde la espiritualidad de Carlos de Foucault. Conocerle marcó un antes y un después en mi ruta personal por esos años de dolor y muerte de la dictadura. Su testimonio inclaudicable y coherente en días oscuros, me devolvió fe, esperanza, risas y energías por la vida ¡Constatar que existían hombres buenos que se juegan por los atropellados y los más sencillos!
Leo
Su compromiso con la Teología al servicio de los más pobres, así como de los perseguidos, en tiempos difíciles y exigentes para nuestra patria, son un ejemplo imborrable en mi memoria. Así lo recuerdo ahora y así lo recordaré siempre: valiente, abnegado, de una ética y de un compromiso inquebrantable y de un carácter apacible y sonriente, que no perdía fuerza o convicción en su quehacer.
Honor a su vida y a su presencia en las nuestras.
Sandra
Mi tío-padre no ha sido únicamente un referente por lo que hizo en el espacio académico y pastoral, sino también por lo que ha sido en la intimidad: una presencia serena, una memoria lúcida, una palabra reflexiva, una compañía que orienta sin imponerse. Incluso cuando habla de episodios duros, de pérdidas irreparables o de heridas que aún no cierran, hay en su manera de recordar una mezcla de dolor, ternura y esperanza que deja huella.
Sobrina
Fuiste una presencia constante, una figura de padre que permaneció a lo largo de mi vida. Confidente, consejero y guía ético. Algunos domingos llegabas a nuestra casa como una presencia serena que ordenaba la casa de otro modo. No imponía silencio ni temor; traías una forma distinta de autoridad, hecha de atención, rectitud y respeto.
Sobrina
A veces pienso que con la misma rigurosidad con que registraste la violencia de los derechos humanos, años antes, en 1960, habías comenzado ya a dejar constancia de los hechos que buscaban proteger a mi madre de la violencia. Esa doble fidelidad —a la verdad pública y al dolor doméstico— es una de las razones por las que tu figura permanece para mí como una conciencia moral y defensora de los derechos humanos de las mujeres.
gracias Pp
Sobrina