BIOGRAFÍA
1928-1945
Raíces y Primeros Desafíos en Recoleta
Humberto nació en 1928 en el barrio Recoleta, en un entorno de clase media donde el estudio se consideraba la herramienta de superación por excelencia.
Fue testigo del sacrificio de su padre, Roberto, quien debió pausar sus estudios de leyes en múltiples ocasiones para trabajar y así costear tanto su carrera como el bienestar de la familia.

En la fotografía, Humberto de 5 años
“mi madre me dio a luz en la casa donde vivíamos,
como se acostumbraba en esa época. En ese tiempo no había
sistema público de salud; estoy hablando de ochenta y tantos
años atrás. Nací y viví mi niñez en torno a la familia en un barrio que ya en ese tiempo –años treinta- era antiguo.”

En la fotografía: Humberto con su padre Roberto
Inicialmente, Humberto estudió en la Academia de Humanidades de los padres dominicos. Al terminar la enseñanza preparatoria, solicitó a sus padres ser trasladado al Liceo Valentín Letelier. La decisión, además de significar un cambio de colegio, marcó un primer gesto de independencia personal y de búsqueda de un espacio formativo más acorde con sus inquietudes.
Este cambio revela un carácter crítico desde su temprana juventud. Al preferir la formación laica del Liceo N°1 de Hombres sobre la tradición religiosa, Humberto demostró que no aceptaba dogmas por imposición; buscaba espacios donde su pensamiento pudiera desarrollarse con libertad y en sintonía con la realidad social. Esta formación escolar fue el preludio perfecto para su ingreso al mundo de la industria, donde conocería la cara más dura del trabajo humano.

En la fotografía: Humberto hijo de María Sofía Rubio Vergara y Roberto Guzmán García, hijo menor o «benjamín» de una familia de clase media y hermanos mayores Roberto y Sofia.
1945-1950
El Despertar de la Conciencia: El Impacto de Sewell
Durante su adolescencia conoce los horrores de la segunda Guerra mundial y la posterior declaración de Naciones Unidas sobre los derechos humanos.
A mediados de la década de 1940, Humberto tomó una decisión que cambiaría su visión del mundo: suspendió sus estudios para trabajar como obrero en la chancadora del mineral El Teniente, en el campamento minero de Sewell. Allí, la teoría de los libros fue reemplazada por la cruda realidad del metal y el polvo.
En Sewell, Humberto observó una tragedia silenciosa que marcó su conciencia para siempre:
La Silicosis: Identificó que cerca del 40% de sus compañeros padecían esta enfermedad pulmonar irreversible causada por la inhalación de polvo de sílice.
«Cadáveres trabajando»: Observó con horror cómo hombres jóvenes debían detenerse cada 10 o 15 escalones para recuperar el aliento y serenar la respiración, trabajando sin protección adecuada por parte de la empresa Braden Copper Company.
Vulnerabilidad Extrema: Compartió dormitorio con obreros que, a pesar de estar muriendo lentamente, seguían operando las máquinas por necesidad.
Esta dura realidad laboral fue el cimiento de su visión sobre la justicia social, transformando su percepción del trabajador de una cifra estadística a una vida humana que debe ser protegida.
Tras esta experiencia, Humberto regresó a la ingeniería, pero ya no buscaba solo el éxito técnico, sino soluciones colectivas para el bienestar del trabajador.

En la fotografía, Humberto Estudiante-Ingeniero:
«Los obreros vivíamos en Sewell y nuestra vida era subir y subir escaleras. Desde el principio lo que me impactó y me llegó muy adentro fue ver que muchos de mis compañeros con los que compartía la pieza donde dormíamos los solteros, subían unos 10 a 15 escalones y se paraban largo rato a serenar la respiración. Cuando les pregunté qué les pasaba, por qué tanto cansancio, me respondieron que tenían silicosis. Calculo que más o menos un 40 por ciento de los obreros tenía la enfermedad.«
1950-1957
Endesa – Ingeniería con Propósito: ENDESA y el Liderazgo Sindical
Tras titularse, Humberto fue reclutado por su antiguo profesor y subgerente de ENDESA, Pedro Pablo Pérez Zañartu, para trabajar en las oficinas de la calle Ramón Nieto. Su labor fue mucho más allá de los planos y las turbinas.

El paso de Humberto por ENDESA muestra con claridad la doble dimensión de su compromiso: por una parte, participó como ingeniero en proyectos estratégicos para la electrificación del país, vinculados al desarrollo de centrales hidroeléctricas como Los Molles, Abanico y Sauzal; por otra, asumió un rol gremial decisivo al impulsar la organización de los profesionales y empleados de la empresa.
La relevancia social de esta dualidad es fundamental:
Humberto comprendió que un título profesional otorga una plataforma de influencia.
Decidió usar su estatus y su protección legal (fuero) no para escalar posiciones personales, sino para combatir la anarquía y la vulneración de derechos de sus colegas. Su ingeniería estaba, desde entonces, al servicio de la organización colectiva.
1957
El Encuentro Transformador con el Padre Alberto Hurtado
A pesar de su éxito profesional, una inquietud profunda persistía. Fue entonces cuando conoció al Padre Alberto Hurtado.
La vida de Humberto cambió al conocer al Padre Alberto Hurtado, cuya «coherencia de vida» y autenticidad evangélica produjeron en él un impacto profundo.
Inspirado por este modelo, Humberto descubrió su vocación: un llamado a servir a todo el mundo desde la perspectiva del «evangelio del carpintero de Galilea».
El encuentro no fue meramente religioso, sino un choque de realismo y compromiso social.

En la fotografía el Padre Huratdo
Humberto dice: “…Lo escuché con mucha atención y me interesó lo que decía. Me pareció que era un hombre sabio que tenía cosas interesantes que decir. Hablaba con imágenes profundas y de un gran simbolismo al momento de referirse a una realidad concreta y aterrizada.”
«… un hombre muy singular de aquí de Chile…una persona que vivía el evangelio a fondo, como que la Iglesia después lo reconoció como Santo por las características profundas de autenticidad y de coherencia de su vida con respecto al evangelio, él produjo en mí un impacto muy profundo y ya estando trabajando en la Endesa, finalmente aclaré la situación mía con respecto de mi vocación…«
La influencia del Padre Hurtado en Humberto se puede resumir en tres pilares fundamentales:
Justicia Social: El Padre Hurtado le enseñó que la caridad no sustituye a la justicia; el trabajador merece respeto por derecho, no por favor.
Realismo y Objetividad: Le impresionó la capacidad del Padre Hurtado para hablar de realidades «aterrizadas», utilizando imágenes profundas para referirse a problemas concretos.
Formación de Dirigentes: La visión de formar líderes cristianos que actuaran directamente en el mundo laboral resonó con su propia labor sindical.
1957-1963
Seminario
Este encuentro lo llevó a renunciar a su «promisoria carrera» en ENDESA a los 29 años. A pesar de que sus jefes pensaron que buscaba un ascenso, él eligió siete años de estudio en el seminario para transformar su vocación técnica en una pastoral.
Humberto explica con sus propias palabras, que el Señor «miró a los más pequeños» para entrar en la historia, algo que él asimiló para su propia vida.
«…. de mi llamado a servir a todo el mundo en la perspectiva del evangelio, de ese evangelio del carpintero de Galilea, que tuvo una mamá muy especial, María, y que tuvo un padre adoptivo, José, también, que era carpintero…Dios miró los más pequeños para desde ahí hacer el ingreso del que iba a ser Jesucristo…» «Y todo eso me fue marcando a mí, esa historia de Dios en la humanidad, para ir asimilando en la vida propia todas estas situaciones…
1964-1966
Ordenado sacerdote por el Cardenal Raúl Silva Henriquez
Estuvo dos años destinado a colaborar en el Seminario Pontificio de Santiago
1966-2000
Tras su ordenación en 1963, Humberto regresó a su alma mater, cerrando un ciclo de vida. Cuando el Cardenal Silva Henríquez le advirtió que en la UTE solo encontraría «masones o comunistas», Humberto respondió con la precisión de un ingeniero. Explicó al Cardenal que, mientras en la Universidad Católica había 24 sacerdotes y en la Universidad de Chile había al menos uno por cada facultad importante, en la UTE no había ninguno. «Precisamente por eso quiero ir allá», sentenció.
Humberto dice:
«…El Cardenal aceptó con gusto y me dio el decreto de nombramiento como asesor pastoral para la UTE….. lamentablemente en ese tiempo las condiciones no eran para que yo entrara a la universidad como sacerdote…. postulé yo al cargo de académico …fui entonces 33 años profesor en el Departamento de Ingeniería, con todo el background de lo que era mi universidad, donde me había formado y donde tenía que entregar lo mejor mío….. mis conocimientos como ingeniero eléctrico y también todos los demás elementos…«
La Vocación en la Universidad Técnica del Estado (UTE-USACH)
En 1966 se incorporó como profesor a la Facultad de Ingeniería de la UTE, cargo que ejerció por 34 años hasta su jubilación. Unió la rigurosidad técnica con la ética cristiana, dejando una huella en generaciones de ingenieros a quienes acompañó no solo en lo académico, sino también en sus dificultades familiares y sociales.

“…creo que el compromiso mío con esta universidad es muy profundo, muy grande, ..inicié mis estudios para obtener el título de técnico electricista, todavía no se fundaba la Universidad Técnica del Estado… fue necesario salir a la calle.. académicos, estudiantes, funcionarios, todo el mundo pidiendo universidad hasta que finalmente, pese a todos los obstáculos que había, de intereses creados, en fin, fue oficialmente el decreto nacional que creaba la Universidad Técnica del Estado ……seguí yo también estudiando para recibir el título de ingeniero ya validado por la universidad y salí a trabajar como ingeniero… en la Endesa…” video
Durante 34 años, fue profesor de Ingeniería Eléctrica y asesor pastoral, destacando por:
Impulsó el proyecto de una capilla ecuménica: que serviría como punto de encuentro para católicos, judíos, evangélicos y agnósticos, iniciativa que fue interrumpida por el golpe de Estado de 1973.
Sintonía con el Rector Enrique Kirberg: Ambos compartían el orgullo de ser egresados de la Escuela de Artes y Oficios (EAO), lo que facilitó un diálogo fluido basado en su identidad común como «eléctricos».

En la fotografìa el rector Enrique Kirberg
«El ingeniero Enrique Kirberg es elegido Rector en 1968, cargo que desempeño hasta el Golpe Militar de 1973» «…elegido democráticamente…» “Con el rector Enrique Kirberg teníamos una sintonía entre eléctricos: al igual que yo, él era ingeniero eléctrico egresado también de la EAO y de la Escuela de Ingenieros Industriales”.
Apoyo al Convenio CUT-UTE: Defendió con fervor la movilidad social, permitiendo que trabajadores y campesinos accedieran a la educación superior.
La Unión de Dos Mundos En la UTE, la ingeniería y el sacerdocio se fundieron. Humberto demostró que no había división entre la sotana y la regla de cálculo: enseñar circuitos eléctricos era una forma de apostolado, y el rigor académico era la mejor herramienta para empoderar al hijo del trabajador.
1973 -1976
TIEMPOS DE DOLOR: Defensor de la Vida: El «Cuaderno Verde» y los Derechos Humanos
Tras el golpe de Estado de 1973 y ante la negación oficial de la violencia, Humberto aplicó su rigor de ingeniero para registrar la verdad. Comenzó a anotar minuciosamente nombres, fechas y relatos de víctimas para que el olvido no ganara la batalla. Gracias a su disciplina para observar y anotar lo que otros querían ocultar, la institución pudo reconstruir su memoria histórica y hacer justicia a su comunidad.
Estos registros personales fueron la fuente primordial para el Informe de la Comisión de Reconciliación Universitaria de 1991 y su libro Tiempo de dolor, tiempo de esperanza. (El cuaderno verde)
Humberto recuerda con dolor la violación a los derechos humanos…
: “dar acompañamiento y protección a pesar de recibir amenazas de muerte…..Y entonces la pastoral no podíamos estar indiferente a lo que sucedía… No dejaron de haber amenazas contra la vida del asesor y la opción era ser fiel al Evangelio o dejar pasar las cosas, mirarlas de lejos, lamentando lo que sucedía, pero sin más. Entonces ahí entramos ya en concreto a visitar familias de detenidos desaparecidos, a recurrir a condiciones legales de protección…. los tribunales lamentablemente no estuvieron a la altura… Hubo cientos de recursos de amparo, recursos de protección que no hubo, no se les dio curso, y con todo el dolor y el sufrimiento de lo que estaba sucediendo”…
Su acompañamiento en el dolor : Visitó a los detenidos y detenidas en distintos centros de detención. Y señala :“….No tenían derecho a quitarles la vida …”
1976
Detención durante la dictadura: Humberto Guzmán fue detenido por agentes de la dictadura militar y permaneció desaparecido durante algunos días. Según su testimonio, posteriormente fue abandonado en una avenida cercana a Pudahuel.
Gestión para su liberación: Durante su detención, pidió a uno de los agentes que informara al Arzobispado sobre su situación. Guzmán creía que esa gestión fue decisiva para su liberación, pues el arzobispo Alvear acudió a un centro de detención a preguntar por él, aunque allí negaron que se encontrara en el lugar.
Detenido y desaparecido por días por agentes de la dictadura militar
1977-1978
Por recomendación del Cardenal salió del país rumbo a Francia, París.

En la fotografía, Humberto aparece junto a su sobrino exiliado y a su gran amigo Henri Chambre, jesuita francés y miembro de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial, quien lo acogió durante su exilio.
1979
Prohibición del funcionamiento de la Pastoral
«El día 19 de abril de 1979, en la pastotal recibimos una carta insólita. El Rector de la UTE, coronel en retiro Eugenio Reyes Tastest, nos notificaba….que la Pastoral quedaba prohibida de toda actividad religioosa en el Campus.»
2017
Ceremonia USACH de reconocimiento por la Defensa de los Derechos Humanos 2017
El presbítero Humberto Guzmán fue investido con la medalla dorada de la Universidad y un diploma que acredita tal dignidad.

2000-2018
TIEMPOS DE ESPERANZA: Labor Pastoral en Comunidades de Base

A lo largo de su servicio Pastoral, el padre Humberto desempeñó diversas responsabilidades en la Iglesia de Santiago. Fue párroco de Cristo de Emaús; vicario parroquial de Cristo Evangelizador y Solidario, María Reina de la Paz, San Pedro y San Pablo, y Nuestra Señora del Monte Carmelo; además de administrador parroquial de San Antonio de Padua, en la Zona Sur. También integró el Consejo Asesor y el Consejo Presbiteral de la arquidiócesis. Sus últimos años con responsabilidad, fue en Nuestra Señora del Monte Carmelo.
2018-2026
Retirado en Residencia para personas mayores

2021, acompañándolo a farmacias alternativas, se cuidaba con homeopatía.

En Librería religiosa,. Le gustaba regalar mensajes bíblicos a sus cuidadoras de la residencia.

Enero 2026, el gusto por las flores que cortaba del jardín con sus propias manos, no importaba llenarse de espina para lograrlo, quería regalarla ofreciéndola con una canción de la Édith Piaf, «La vie en rose»

Abril 2026. Su gusto por la música y el cine: La vida es bella, Casablanca, Le Concert, El Guardaespaldas, muchas de estas películas las recordaba por sus canciones y las tarareaba.
2026
Día domingo 21 de junio 2026, Humberto » tío Pepe» falleció a la edad de 98 años.
Reflexión y despedida a nuestro querido tía Pepe en la Santa Misa de Exequias del día martes 23 de junio 2026

Fue enterrado en la Boveda Familiar: Familia Guzmán García
Cementerio General Patio 60: Barros Luco